martes, 26 de abril de 2011


Luna llena que ensortijada
baja los brazos a mi vientre
y en laza mis trompas de falopio
flagelante
flagelante y divina como una rockstar
que hace acto de presencia en
un escenario repleto de fluorescentes colores
Y yo, yo me inclino a sus designios
como una fan masoquista que
se place en su fiereza
pues ella es hembra
hembra que nace, refulge, cadencia y jadea
hembra madre, abuela, hermana,
hembra hija

Yo la quiero a la muy luna
yo fulguro en su marea
que retumba en el tum tum de sus días
como una granada que arrasa
e implosiona el rojo cándido de la tierra
que me destempla el cántico
y me retumba el cósmico
a lo Violeta Parra.

lunes, 13 de diciembre de 2010


Los dedos rápidos por el teclado
Penélope ante la pantalla
Googlea tus pensamientos
Web-ea por tu perfil
Se pega en tus fotos
Canta canciones por youtube
De los dos


La humedad tiene un color virtual
Y huele a mar
Atraviesa la 68, llega al puerto
Y le habla por el cuadradito
Que convulsiona de zumbidos

Penélope mira sus letras
Las olfatea y se las come

lunes, 6 de diciembre de 2010


Quisiera responder a tu pregunta y decir, saltemos al vacío como dos bolsas de plástico que se lleva la brisa porteña, que tardan en caer y se mecen y planean como los helicópteros que buscan el aterrizaje desde lo alto. Quisiera comerme esa piel añeja que cuelga de tus dedos como una sortija amarga. Caminemos por el cerro Bellavista, bajemos al atardecer a los bares, comamos en la cama, como siempre, y deja comerte el pómulo febrilmente, mientras sonrío maldadosa, como la niña del algodón de azúcar que no le importan las caries, ni las colorías, ni la higiene, sino lo dulce y lo rosado. Yo no quiero un paracaidista temeroso, yo quiero el riesgo, yo quiero la confianza de morderte la oreja sin que mires tu costilla, mascada por antiguas carroñas. Yo estoy en duelo con mi cigarro entre los labios mirando tus palabras, desafiando esa botella vinagre que roe tu estómago. Yo soy aquí las piernas que tiritan y se ofrecen a tus dientes, máscame el rojo, valiente, como la lluvia que limpia el cemento, confía en mi labios, y en mi barbilla que tiembla para besarte.

PARA TÍ


Me he fumado hasta los pulmones
La necrofilia rito
En la taza noche
Porque la amígdala
Porque tú, porque yo
Porque feliz hecatombe
Me tumba

Oliverio girando
Tus párpados púbicos
En el tenedor hambre
De los gástricos

Puerto oleaje
A riesgo
Sabe tu garganta
Sales como callejuelas
que más-toco

Me quedo queda
Me loca pierdo
Me trueque trueque

En tus poros
Me diente muerdo

miércoles, 28 de abril de 2010



El collar de tu flagelo.

Las ansias de cruzar la calle hacia tu vereda
nutrían los días
recuerdo el invierno
de la pasión universitaria
los destellos de ocio en el pasto
de la mirada perdida en las copas verdes

Tirada, fumando, borracha
con los cuadernos cargados
con la sonrisa centellante
de los besos, de las risas,
de esperar que llegaras.

Con dulzura, acaricio la primera herida
el primer látigo que marca la fisura
en ese músculo rojo.

El primer eclipse de Afrodita
que destrozó mi cordura
por el engaño,
que volvió los pechos tristes
celosos

Oigo a los años colgados en los ojos
toco sus párpados
huelo la brisa de este mar
y descanso en la arena melosa
de la experiencia.

lunes, 8 de marzo de 2010



El frío cambia de parecer, el jardín hace ecos de rutina entre el silencio.

La voz quebrada, el cigarrillo presuroso, el vislumbre del cristal

hacen que tú difumines la sombra, que desprendas tus lazos.

no debemos crucificar más el vacío, dejar que se pose con sus alas en la hierba

así entiendo que el miedo es corrosivo, la sangre estalla en el cielo

como candilejas que invitan a reconstruir, debo asumir lo que venga.

No esperar más, dejar que seas, dejar-me ser.

Cada enseñanza es un limbo que descansa en la adrenalina

ya no puedo ser más la niña, aunque siempre guardo sus lagrimitas en mi velador.

Dejo que cada palabra, cada discurso nuevo me penetre con fuerza

me retroalimento del amor, de las conversaciones, ante ellas cambio

la mirada, renuevo los pestañeos, me reconforto en el abismo.

Preciso es acariciar los años nuevos como los viejos y desprenderse cual serpiente

enroscada y humilde en el libre albedrío del ocaso.

miércoles, 3 de marzo de 2010

LA PISTOLA DE MI ABUELO


La pistola de mi abuelo

Viajo descarriada mirando el paisaje de mi mente
mi historia
desde la marihuana y el insomnio
contemplo perturbada el alzheimer
los abuelos violentos
patriarcales
mi vagina se sobrecoge
entiendo y lloro.

Viajo y leo desesperada Blanca Nieves
los Grimm martillan como si la dureza en la reescritura
reventara el claustro de la oralidad
me angustia el rojo, el verde
me desarman los párpados
las ilustraciones sicodélicas de Davanzo.

En la tumba de cristal
la niña de labios rojos
duerme plácida ante la lujuria
comprendo el incesto, visualizo mi congoja
el revolver cargado de mis inquietudes
necesito llegar.

Me deconstruyo
como la vanguardia en retazos sueltos
los silencios, los golpes, el alcohol
los monstruos aparecen
mi inconsciente se desborda
las pupilas se vuelcan cual Virgilio por el infierno.

Asumo desconcertada mi karma
quiero explotar y salir corriendo
desconozco la ciudad
desconozco mis pensamientos
mi labia, mi tristeza.

Lentamente me acerco al umbral de mis quejidos
Chiloé
la borrachera familiar
el abuso….

Sí, mi abuelo apuntó con un arma a Tomás
la vejez se sobrecoge en la locura
madres ultrajadas por el machismo.
la bala, el revolver, la ceguera.